Año Internacional de las Personas Voluntarias para el Desarrollo Sostenible
2026: un nuevo impulso global para el voluntariado
Han pasado veinticinco años desde la última gran conmemoración internacional dedicada al voluntariado, el Año Internacional de los Voluntarios celebrado en 2001. Desde entonces, el contexto mundial ha cambiado de manera profunda.
Las desigualdades se han ampliado, el cambio climático se ha intensificado, los conflictos y las crisis humanitarias se han multiplicado y la transformación tecnológica ha alterado nuestras formas de relacionarnos, participar y organizarnos como sociedad. Ante este escenario, la implicación activa de la ciudadanía ya no es solo deseable: es imprescindible.
En este contexto, la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó el 18 de diciembre de 2023 la resolución A/RES/78/127, proclamando oficialmente 2026 como el Año Internacional de las Personas Voluntarias para el Desarrollo Sostenible.
Esta decisión no responde únicamente a una conmemoración simbólica, sino a la necesidad de actualizar y reforzar el papel del voluntariado ante los desafíos del siglo XXI.
Un momento clave para mirar al futuro
El año 2026 coincide con hitos significativos en la trayectoria internacional del voluntariado: el 25º aniversario del Año Internacional de los Voluntarios de 2001 y más de cinco décadas del programa de Voluntarios de las Naciones Unidas, creado en 1971 para canalizar la acción voluntaria en proyectos de desarrollo en todo el mundo.
Más allá de la efeméride, la proclamación del Año Internacional representa una oportunidad para evaluar qué papel desempeña hoy el voluntariado, cómo ha evolucionado y cómo puede seguir contribuyendo a la construcción de sociedades más sostenibles, inclusivas y cohesionadas.
Voluntariado y Agenda 2030: una conexión directa
La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, aprobada el 25 de septiembre de 2015 por la ONU con el consenso de sus 193 Estados miembros, establece 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) como hoja de ruta global para erradicar la pobreza, proteger el planeta y garantizar el bienestar de todas las personas.
El cumplimiento de estos objetivos requiere la implicación coordinada de administraciones públicas, sector privado, sociedad civil y ciudadanía.
En este marco, el voluntariado se configura como un actor estratégico:
- Contribuye a reducir la pobreza y las desigualdades.
- Refuerza la salud y el bienestar de las personas.
- Fortalece comunidades más cohesionadas y participativas.
- Impulsa alianzas entre entidades sociales, instituciones y ciudadanía.
El voluntariado no es únicamente una expresión de solidaridad individual; es una forma organizada de participación que genera capital social, cohesión comunitaria y corresponsabilidad.
Una oportunidad para reconocer, fortalecer e inspirar
El Año Internacional de las Personas Voluntarias para el Desarrollo Sostenible abre una etapa para:
- Reconocer la contribución del voluntariado
Visibilizar el impacto real de las personas voluntarias en la vida cotidiana de nuestras comunidades y agradecer su compromiso sostenido en el tiempo.
- Reforzar los espacios de participación
Fortalecer asociaciones, entidades sociales y redes de voluntariado como espacios esenciales para el ejercicio de la ciudadanía activa.
- Conectar el voluntariado con los grandes retos actuales
Vincular la acción voluntaria con los desafíos globales y territoriales: desigualdad, envejecimiento, cuidados, sostenibilidad ambiental o cohesión social.
- Impulsar nuevas formas de implicación
Inspirar a más personas a participar, promoviendo un voluntariado accesible, inclusivo y adaptado a la realidad actual.
El Año Internacional en Extremadura
En Extremadura, el voluntariado desempeña un papel relevante en ámbitos como los cuidados, la inclusión social, el acompañamiento a personas en situación de vulnerabilidad y el fortalecimiento de la participación comunitaria.
Desde la Plataforma del Voluntariado de Extremadura nos sumamos a esta conmemoración y asumimos 2026 como una oportunidad para reforzar el reconocimiento institucional y social del voluntariado, consolidar alianzas y contribuir activamente a la Agenda 2030 desde el ámbito autonómico.
Porque los grandes objetivos globales se construyen desde lo local.

